Talento, una de las cualidades más demandadas en los procesos de selección así como en la consecución de una carrera profesional de éxito. El talento, junto con la formación y la pasión forman el eje de los nuevos profesionales, modernos, que no sólo quieren trabajar en su sector, sino que aspiran a cambiar el mundo en una nueva sociedad más abierta y colaborativa.

Pero, ¿es el talento algo innato o debe cultivarse constantemente? Además, ¿debe trabajarse únicamente en su vertiente profesional? Para empezar el talento sí tiene algo de innato, pero sin desarrollarlo y dominar una serie de herramientas no alcanzaremos nunca su enorme potencial.

Igualmente, aunque hablemos de talento profesional, si la persona no vive en sintonía en todas sus facetas no podrá desarrollarlo adecuadamente. La conciliación familiar y personal es de suma importancia para seguir aumentando nuestro talento.

La clave es, pues, el equilibrio. Equilibrio para que formarnos con hambre de conocimiento y trabajar con pasión sean siempre posibles gracias a desarrollar actividades deportivas diarias, elegir una alimentación saludable y disfrutar de actividades de ocio que nos llenen como personas.

Y es que sólo una persona plena en todos los sentidos, estará trabajando de forma óptima su talento profesional en cada momento del día.