Esta época del año en la que se producen una gran cantidad de compras, muchas de ellas a través de la Internet, es el momento en que los ciberdelicuentes aprovechan para llevar a cabo un gran número de estafas de distinta naturaleza.

Las falsificaciones son la estafa más habitual para todos aquellos que hacen sus compras en la red. Muchos piensan que al ser estafados en Internet no hay nada que hacer, pero no es así, el procedimiento es el mismo que si la estafa hubiese ocurrido en la calle.

Para recuperar el dinero el afectado puede interponer una denuncia, siendo la vía más habitual en los casos en los que las cantidades son bajas, ya que no es necesario que el afectado se persone como parte, por lo que no necesita contratar abogado ni procurador. Pudiendo presentar esta denuncia en la comisaría más cercana a su domicilio, en el cuartel de la Guardia Civil o en un juzgado de guardia.

Los ciberdelicuentes suelen ampararse detrás del anonimato que les concede Internet, por ello, es muy importante que dejemos en manos de los peritos informáticos, que pertenecen a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, la labor de descubrir quién está detrás siguiendo las huellas digitales que dejan los estafadores, facilitándoles todos los datos posibles.